Durante el primer día, alrededor de 12 mil jóvenes presentaron nuevamente el examen; la universidad reforzó la vigilancia con un supervisor por cada 28 aspirantes
La puerta cinco del Palacio de los Deportes se convirtió nuevamente en punto de encuentro para miles de jóvenes que buscan una segunda oportunidad para ingresar al nivel superior de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Durante tres días, más de 42 mil 700 aspirantes volverán a presentar el examen de admisión, luego de que la institución determinara repetir la prueba tras las irregularidades registradas durante la aplicación en línea de mayo pasado.
En el primer día acudieron alrededor de 12 mil aspirantes. Más de 4 mil 200 fueron atendidos en el primer turno y 3 mil 940 en el segundo, mientras que la UNAM no proporcionó la cifra correspondiente al tercer turno.
Por la mañana, el secretario general de la Universidad Nacional, Javier de la Fuente Hernández, señaló que una afluencia similar se espera durante los dos días restantes.
Reconoció que el objetivo original del examen en línea “fue muy noble, pero al final no fue así y se tuvo que repetir”, aunque sostuvo que la universidad decidió enfrentar el problema para impedir que quienes incurrieron en prácticas indebidas obtuvieran un lugar.
Un supervisor por cada 28 aspirantes
A diferencia del examen remoto aplicado en mayo, cuando había aproximadamente un supervisor por cada 150 aspirantes, esta vez la vigilancia fue reforzada de manera considerable.
En la sede de Ciudad de México hay un supervisor por cada 28 concursantes, además de controles adicionales para evitar el uso de dispositivos o materiales no permitidos.
Los jóvenes pudieron ingresar con celulares, pero tuvieron que mantenerlos apagados y colocarlos debajo de sus sillas. La misma medida se aplicó a otras pertenencias, como fólders, hojas blancas, la ficha de cita y smartwatches.
Mochilas, chamarras y gorras tuvieron que permanecer en las orillas de las salas.
La prueba consta de 120 preguntas.
Filas desde antes de las 6 de la mañana
Desde antes de las seis de la mañana comenzaron a llegar los primeros aspirantes al Palacio de los Deportes.
La concentración de jóvenes y familiares provocó afectaciones viales en las avenidas Río Churubusco y Añil, donde padres, abuelos y hermanos esperaron durante aproximadamente tres horas mientras los aspirantes realizaban la prueba.
Los concursantes fueron distribuidos en tres espacios:
- Pabellón Este: capacidad para 3 mil 700 aspirantes.
- Pabellón Oeste: mil 400 jóvenes.
- Domo: 850 aspirantes.
En el acceso, una indicación se repitió constantemente: “Ficha de la cita impresa e identificación oficial”.
Mientras tanto, personal de la institución pidió a los familiares despejar la zona para agilizar el ingreso.
Del examen en línea a una prueba bajo vigilancia
Brenda, aspirante a la carrera de Química en Ciudad Universitaria, reconoció sentirse nerviosa, aunque también más confiada al tratarse de una aplicación presencial.
Durante el examen en línea enfrentó problemas de conexión a Internet que, explicó, afectaron su tiempo y concentración. Por ello, consideró que esta nueva oportunidad podría mejorar sus posibilidades de obtener un lugar.
Sin embargo, incluso durante la nueva aplicación se registraron algunos inconvenientes tecnológicos.
La joven relató que algunos aspirantes tuvieron que cambiar de tableta debido a problemas para conectarse a la red interna o porque la prueba no se abría.
La UNAM informó que hasta el mediodía se habían registrado más de 16 fallas tecnológicas, aunque aseguró que fueron solucionadas en cuestión de minutos.
Para esta aplicación, la institución dispuso de alrededor de 5 mil 900 dispositivos electrónicos por turno.
UNAM defiende la repetición del examen
El secretario general de la Universidad Nacional reiteró las disculpas a los jóvenes que habían obtenido su admisión mediante sus propios méritos durante la aplicación anterior.
Sin embargo, sostuvo que la institución enfrentó una situación inesperada que obligó a repetir el procedimiento.
“Algo inesperado, algo que rebasó cualquier expectativa”.
De la Fuente Hernández aseguró que la decisión respondió a la necesidad de garantizar que los resultados correspondan al desempeño de cada aspirante y no a prácticas fraudulentas.
“La Universidad Nacional está segura de la pulcritud que se sigue en este examen de control y de que los resultados serán por el esfuerzo propio y no por una ayuda externa”.
Aspirantes con puntaje mínimo quedaron fuera del examen
Al igual que ocurrió en las sedes foráneas, algunos jóvenes que ya contaban con el puntaje mínimo requerido para las carreras a las que aspiraban no pudieron presentar la nueva prueba debido a que no lograron descargar su cita.
El personal de la universidad les indicó que deberán esperar hasta después del 20 de agosto para aclarar su situación.
Mientras tanto, no pudieron participar en esta nueva aplicación del examen de ingreso.


















