España reconoce que podrían aparecer más cuerpos tras la llegada masiva de personas desde Marruecos; 22 países europeos exigen una respuesta coordinada
Madrid. La crisis migratoria en Ceuta se agravó con el hallazgo de 67 cuerpos de migrantes en las costas de esta ciudad española, mientras la Guardia Civil advirtió que la cifra podría aumentar en las próximas horas.
El número de víctimas convirtió el episodio en una de las tragedias migratorias más graves registradas en España durante las últimas décadas y provocó una reacción inmediata de gobiernos europeos.
Un total de 22 países de la Unión Europea (UE), encabezados por Italia, Alemania y Dinamarca, convocaron a una reunión urgente de ministros del Interior para analizar la situación y definir una respuesta conjunta ante la llegada masiva de personas a territorio español.
Ceuta, ciudad española ubicada en el norte de África, con apenas 18 kilómetros cuadrados y una población cercana a 84 mil habitantes, enfrentó una situación inédita luego de que, en menos de cuatro horas, más de 50 mil personas cruzaran las fronteras terrestre y marítima procedentes de Marruecos.
La mayoría de los migrantes eran jóvenes marroquíes.
Caos y desesperación en Ceuta
La llegada masiva provocó escenas de desesperación y caos. Los migrantes se encontraron con una ciudad prácticamente paralizada, sin suficientes alimentos ni agua, mientras las autoridades desplegaban a policías y militares para recuperar el control de las zonas fronterizas.
La situación también generó temor entre habitantes de Ceuta. Comercios, supermercados y establecimientos de alimentos cerraron sus puertas, mientras numerosos vecinos optaron por permanecer en sus viviendas ante la llegada repentina de miles de personas.
El gobierno español informó posteriormente que la mayoría de los migrantes ya había regresado voluntariamente a Marruecos, entre otros motivos por la falta de agua y alimentos.
Mientras tanto, las autoridades habilitaron un espacio en el puerto de Ceuta para concentrar los cuerpos recuperados del mar y realizar las labores de identificación.
22 países exigen una respuesta europea
La crisis provocó además un fuerte choque político dentro de la Unión Europea.
Italia, que ya suspendió la libre circulación de personas entre ambos países, encabezó junto con Alemania y Dinamarca la solicitud para celebrar una reunión extraordinaria de ministros del Interior de la UE.
Los 22 gobiernos reclamaron una “evaluación común de la situación” y una respuesta europea coordinada que incluya el uso de los instrumentos disponibles y apoyo a España para recuperar el control efectivo de su frontera exterior.
También solicitaron reforzar el apoyo de Frontex y revisar la cooperación de la Unión Europea con Marruecos.
Los gobiernos firmantes advirtieron que los acontecimientos registrados en los últimos días requieren una respuesta “inmediata y coordinada”.
España instala barrera en la frontera
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, cuestionó la reacción de algunos gobiernos europeos y aseguró que, mientras la mayoría ofreció solidaridad y apoyo, otros optaron por criticar a España y plantear incluso su exclusión temporal del espacio Schengen.
Ante la emergencia, el gobierno español comenzó a instalar una barrera de contención en el espigón de El Tarajal, en la zona fronteriza con Marruecos.
La estructura contempla una barrera neumática de aproximadamente 500 metros de longitud, con una altura de entre 30 y 70 centímetros sobre la superficie y una sección sumergida de hasta un metro de profundidad.
Piden investigar el papel de Marruecos
Desde Movimiento Sumar, integrante del gobierno de coalición español, se solicitó a Naciones Unidas investigar la actuación de Marruecos durante la crisis y determinar si las autoridades de ese país facilitaron o incluso impulsaron la llegada masiva de migrantes hacia Ceuta.
La formación política sostuvo que la magnitud del episodio resulta difícil de explicar como un flujo migratorio ordinario.
“Decenas de miles de personas cruzando de forma simultánea en un periodo muy breve” no parece compatible, sostuvo Sumar, con un movimiento migratorio convencional.
La recuperación de los cuerpos mantiene abierta una de las mayores crisis migratorias recientes en territorio español, mientras las autoridades continúan con las labores de búsqueda, identificación y control de la frontera.


















