El grupo de jóvenes “desinstitucionalizados” aumentó de 11 a 14.3% entre 2000 y 2026; especialistas advierten precariedad laboral y una creciente desconexión entre la educación y el mercado de trabajo.
En México, al menos 4.5 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años están fuera de la escuela y del mercado laboral, lo que representa 14.3 por ciento de los 32.1 millones de personas que integran este grupo de edad.
El dato forma parte del estudio Jóvenes en México 2026, elaborado por el Observatorio de la Juventud en Iberoamérica de la Fundación SM, presentado en el marco del Día Internacional de la Juventud.
De acuerdo con el informe, 10.7 millones de jóvenes, equivalentes a 33.4 por ciento, únicamente estudian, mientras que otros 4.1 millones —12.8 por ciento— combinan la escuela con un empleo.
En contraste, 12.7 millones, 39.6 por ciento, solamente trabajan.
Aumenta el grupo fuera de la escuela y el empleo
José Antonio Pérez Islas, sociólogo, investigador de la UNAM y pionero en el estudio de las juventudes en México, alertó que el porcentaje de jóvenes fuera de la escuela y el mercado laboral aumentó de 11 a 14.3 por ciento entre 2000 y 2026.
El investigador identificó a este sector como parte de los jóvenes “desinstitucionalizados”, un grupo que permanece al margen de los principales espacios institucionales de formación y empleo.
El estudio señala que la educación continúa siendo uno de los principales anhelos de los jóvenes mexicanos y ocupa un lugar importante entre sus expectativas de futuro.
Sin embargo, existe una marcada percepción de que los conocimientos adquiridos en las aulas no necesariamente corresponden con las exigencias del mundo laboral.
42.2 por ciento considera que lo que aprende en la escuela no es interesante, de acuerdo con la encuesta.
Empleo: bajos salarios y precariedad
El mercado laboral representa otro de los principales desafíos.
El estudio señala que prácticamente nueve de cada 10 jóvenes que trabajan reciben entre uno y dos salarios mínimos, mientras que una proporción importante enfrenta condiciones laborales precarias.
Durante la presentación, Pérez Islas explicó que entre las principales características que los jóvenes buscan en un empleo se encuentran una buena remuneración, estabilidad laboral y posibilidades de movilidad para adquirir nuevos conocimientos.
Es decir, el empleo ideal no se limita al ingreso económico: también existe una expectativa de permanencia y desarrollo profesional.
Ser “nativo digital” no significa dominar la tecnología
La investigación también cuestiona la idea de que las nuevas generaciones, por haber crecido rodeadas de tecnología, sean necesariamente expertas en el entorno digital.
Enrique Pérez Reséndiz, profesor-investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y coautor del estudio, señaló que el uso cotidiano de la tecnología no implica que los jóvenes sean expertos en inteligencia artificial o redes sociales.
Ocho de cada 10 jóvenes mantienen principalmente un consumo pasivo de los espacios digitales.
Entre sus principales usos se encuentran ver videos en TikTok y otras redes sociales, con 78.9 por ciento; chatear con amigos y comunicarse con su entorno, con 84.2 por ciento; y utilizar plataformas digitales para educación, cursos, talleres o contenidos de interés, con 77.9 por ciento.
Los espacios digitales también son utilizados para establecer contactos profesionales y buscar empleo.
Sin embargo, Pérez Reséndiz destacó que los jóvenes son conscientes de los riesgos asociados con su consumo digital y que incluso existe cierto hartazgo ante la percepción de que prácticamente todos los aspectos relevantes de la vida deben desarrollarse en espacios digitales.
Jóvenes mantienen interés por la lectura
En materia cultural, la investigación encontró que 58.6 por ciento de los jóvenes manifiesta gusto por leer.
Además, seis de cada 10 prefieren el formato tradicional en papel frente al digital.
El problema aparece en la frecuencia de lectura: sólo 13.3 por ciento lee seis o más libros al año, ya sea por obligación escolar o por placer.
Para Mónica Valdez González, socióloga y coautora del estudio, estos datos muestran que el interés declarado por la lectura no necesariamente se traduce en una práctica frecuente.
Una generación entre la escuela, el trabajo y la incertidumbre
Los resultados de Jóvenes en México 2026 muestran una generación que mantiene entre sus principales aspiraciones estudiar, conseguir un empleo estable y contar con mejores condiciones económicas, pero que enfrenta obstáculos para convertir esas expectativas en oportunidades concretas.
Mientras millones combinan estudios y trabajo o se incorporan directamente al mercado laboral, 4.5 millones permanecen fuera de ambos espacios, una proporción que, según el estudio, aumentó en las últimas dos décadas.
El desafío, plantearon los especialistas, no sólo consiste en incorporar a más jóvenes a la escuela o al empleo, sino en lograr que la educación tenga mayor conexión con el mundo laboral y que el trabajo juvenil ofrezca condiciones que permitan construir un proyecto de vida estable.


















