El sismo, con epicentro en San José del Palmar, golpeó principalmente a Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas. La cifra de víctimas aumentó durante las primeras horas mientras avanzaban las labores de rescate.
Bogotá.— Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió Colombia y provocó graves daños en varias regiones del país, con edificios colapsados, viviendas destruidas, hospitales afectados, cortes de energía y carreteras bloqueadas por derrumbes.
El epicentro fue ubicado en San José del Palmar, departamento de Chocó, cerca de los límites con Risaralda y Valle del Cauca. El movimiento ocurrió a una profundidad aproximada de 90 kilómetros, de acuerdo con las estimaciones del Servicio Geológico Colombiano.
Durante las primeras horas, los reportes sobre víctimas fueron cambiando conforme los organismos de emergencia realizaron las evaluaciones en las zonas afectadas.
El primer balance citado en el reporte registraba 132 fallecidos, 188 desaparecidos y 570 personas heridas, además de decenas de edificios colapsados y miles de viviendas afectadas.
Sin embargo, el número de víctimas continuó aumentando durante los días siguientes. Para el 19 de agosto, el gobierno colombiano reportaba 314 personas fallecidas como consecuencia del terremoto.
Cali, Pereira y Manizales, entre las ciudades más afectadas
Cali, Pereira y Manizales se encontraban entre las principales ciudades afectadas por el movimiento telúrico.
En Cali, las autoridades reportaron edificios colapsados, hospitales afectados y miles de viviendas con daños severos. El gobierno también informó sobre personas desaparecidas mientras continuaban las labores de búsqueda y rescate.
En Pereira, una de las ciudades con mayores afectaciones, se registraron víctimas mortales, daños estructurales y problemas en los servicios básicos.
Manizales también sufrió daños en edificios y viviendas, además de afectaciones en infraestructura urbana.
Las autoridades locales establecieron restricciones a la movilidad en algunas de las zonas afectadas ante el riesgo de nuevos incidentes y para facilitar las labores de emergencia.
El sismo se sintió en gran parte del país
El Servicio Geológico Colombiano recibió miles de reportes provenientes de cientos de municipios, lo que permitió establecer que el movimiento fue percibido en una amplia extensión del territorio nacional.
Las principales afectaciones se concentraron en Chocó, Valle del Cauca, Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío.
Las carreteras de acceso a algunas de las comunidades afectadas también quedaron bloqueadas por derrumbes, complicando el traslado de ayuda humanitaria y equipos de rescate.
La emergencia obligó a movilizar personal y recursos desde otras regiones, incluida Bogotá.
Gobierno activa respuesta de emergencia
El presidente Abelardo de la Espriella asumió la coordinación de la respuesta gubernamental y ordenó priorizar el rescate de personas atrapadas entre los escombros y la localización de desaparecidos.
“La prioridad es rescatar a las personas que todavía están bajo los escombros”, afirmó el mandatario durante sus primeras declaraciones sobre la emergencia.
El gobierno anunció también apoyos para las personas que perdieron sus viviendas y puso en marcha mecanismos de atención y reconstrucción.
En los días posteriores, De la Espriella anunció la Emergencia Económica para atender las consecuencias del desastre.
Cuestionamientos a la respuesta oficial
La magnitud de la tragedia también generó cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta del nuevo gobierno, que acababa de asumir el poder.
Uno de los principales señalamientos estuvo relacionado con las diferencias entre los primeros balances oficiales y las cifras difundidas por autoridades regionales, en un momento en que todavía se realizaban labores de rescate y evaluación de daños.
También hubo críticas en redes sociales y sectores políticos por la actitud mostrada por el presidente antes de sus primeras declaraciones públicas sobre la tragedia.
El gobierno, por su parte, sostuvo que la prioridad desde el inicio fue atender a las víctimas, localizar a los desaparecidos y desplegar recursos en las zonas más afectadas.
La tragedia crece con el paso de los días
La emergencia adquirió mayores dimensiones conforme los equipos de rescate ingresaron a las comunidades afectadas.
Para el 16 de agosto, la Presidencia reportaba 120 mil 328 familias afectadas, 186 mil 16 personas damnificadas, 289 fallecidos, 4 mil 187 heridos y 143 desaparecidos.
Un día después, el gobierno señaló que el impacto alcanzaba 450 municipios en 15 departamentos, equivalentes aproximadamente a una tercera parte del territorio administrativo del país.
La ayuda internacional también comenzó a movilizarse mientras Colombia enfrentaba la etapa inicial de una emergencia que posteriormente obligaría al gobierno a concentrar recursos en la atención humanitaria y la reconstrucción.
El terremoto, ocurrido apenas días después de la toma de posesión de De la Espriella, se convirtió así en la primera gran emergencia nacional de su administración y en uno de los mayores desastres naturales registrados en Colombia durante las últimas décadas.


















